Vive sin culpas

Vivir con culpa es robarle al pasado sus recuerdos agradables, al presente su alegría y al futuro su paz y su gloria. Toma decisiones y actúa hoy, para asegurarte una vida plena de armonía y magia.

Aprende a vivir el presente con asombro, respeto y la plena conciencia de cómo tus acciones cambiarán tus actitudes y relaciones futuras.

Vive hoy como si fuera el último día que tu tienes para experimentar el aire fresco, hablar con un amigo, decir que amas, ver un ocaso o escuchar una risa.

Hoy es el único día que sabes con seguridad que tienes. Nadie sabe cuando verás otro amanecer. Haz que cada día cuente.

Agótalo, respíralo, o.. experiméntelo y toma algunos recuerdos de él para llevarlos a tu futuro

Aprende a reirte

La vida tiene un maravilloso sentido del humor. La esencia de la risa es aliviar el estrés y la “gravedad” de las cosas para que podamos experimentar plenamente la vida.

No todo es orden y alegría, ni tampoco es dolor y caos. Nuestra vida merece ser disfrutada, más allá de lo que pueda estar ocurriendo en un momento dado.

Aprender a ver la vida a través de un filtro cómico, no nos hace inmunes al dolor, la desilusión o el fracaso. Pero nos protege de ser destruidos en el proceso.

Necesitamos recuperar la alegría, la excitación y el asombro de nuestra niñez. Tomarte tu carrera, negocio, problemas, o la vida misma, demasiado en serio es asegurar una vida llena de dolor y ansiedad.

Relájate, disfruta y recuerda: nadie sale vivo de esta vida.

Compártete

Cada uno de nosotros es “una vez en la vida, único”, con un pasado, presente y futuro. Hay innumerables maneras en que nosotros podemos contribuir con las vidas de aquellos que cruzan nuestro camino, así como con la de aquellos que nunca cruzaremos.

Cuando nosotros compartimos el regalo de nuestro tiempo, amor, conocimiento y compasión con otros, les damos un pedazo de nosotros, y aún nos queda para compartir de nuevo!

Una manera de compartir tu vida con otros es, cada vez que sea posible, compartir una palabra amable, una sonrisa amistosa, una mano abierta o un corazón comprensivo.

Derriba las paredes que te separan de la espontaneidad de la vida.

Aprende a separarte

Estar atado a los resultados o acciones de otras personas es vivir con frustración. Cada uno de nosotros está parado sobre su propio sendero a través de la vida.

Aprendemos nuestras propias lecciones, experimentamos nuestros resultados y creamos nuestro futuro de manera muy personal. No es nuestro rol el de supeditar nuestros resultados al de otras personas.

La vida puede cambiar en un parpadeo. Hipotecar tu presente en un futuro que no puede garantizar, es perder la magia y el misterio del hoy. Disfruta el paseo!