¡Alto! ¿Dónde vas sin metas? (I)

¿Cómo es que usualmente caminamos por la vida dando tumbos aquí y allá? ¿Será que no nos hemos planteado en serio la vida o, sencillamente, no le hemos dado un verdadero sentido a nuestra existencia? ¿O será, tal vez, que nos asusta pensar en por qué vivimos; en por qué estamos aquí y adónde vamos; en qué queremos ser en la vida y otras tantas interrogantes más? O, simplemente, que no encontramos respuestas, porque hasta ahora no nos habíamos hecho un planteamiento serio a este respecto. Sin embargo pongámonos a pensar: ¿qué puede esperar del futuro una persona que vive sin ilusiones, sin metas; qué balance podrá hacer al final de su vida?
Pues bien, para remediar esta situación y ser mejores, así como para darle un verdadero significado a nuestra vida, debemos fijarnos metas y objetivos precisos. Tener metas es tener razones para vivir, triunfos que conquistar y propósitos para luchar.
Examinando cuidadosamente cada aspecto de nuestra vida, podremos determinar los vacíos que deben ser llenados; pero no debemos hacernos un planteamiento superficial del problema. Tenemos que combinar razonablemente los aspectos materiales y espirituales y proponernos metas que abarquen todas las facetas de nuestro propio ser. Metas espirituales, humanas y materiales; una globalidad que abarque muchos fines, pues subestimar alguno de estos aspectos nos llevaría a una vida vacía e incompleta.

¡Alto! ¿Dónde vas sin metas? (II)

Triunfar significa mantener una verdadera armonía entre muchísimos factores. Entonces si queremos triunfar, vamos a plantearnos en serio nuestra vida, ya que se vive sólo una vez.
Plantémonos ideales que realmente valgan la pena, que realmente nos sirvan para llevar una vida plena y más útil. Establezcamos metas en función de nuestras propias necesidades, de nuestro interés específico, del ambiente en que nos desenvolvemos. No copiemos. Seamos nosotros mismos, auténticos y no permitamos que nadie anule nuestro juicio personal.
Sabemos que no es fácil, pero aún estamos a tiempo. Al igual que las grandes empresas, empecemos a planear el futuro, planifiquemos actividades a mediano y largo plazo. Organicemos planes y programas y cumplámoslos en la medida de nuestras posibilidades.
Elijamos correctamente nuestros objetivos; pues el no hacerlo nos llevará a una existencia gris y sin perspectivas y nos llevará inevitablemente a un descontento con nosotros mismos, que se reflejará en nuestra propia autoestima, en el carácter y hasta en la salud.
Para conocer cuáles son nuestras metas en la vida, hagamos una lista objetiva y sincera, que ésta se convierta en una verdadera declaración de principios y no en un pedazo de papel en el que hay un puñado de esperanzas; allí estará el programa de nuestra vida.
Haciendo esto estaremos dando el paso que marca el principio de una existencia plena y feliz. Ánimo,
¡SOMOS INVENCIBLES!

Mons. R. Emiliani. (es copia parcial )

Fracaso

Fracaso no significa que estemos derrotados:
Significa que hemos perdido solo una batalla.

Fracaso no significa que no hemos logrado nada:
Significa que hemos aprendido algo.
No significa que hemos sufrido el descrédito:
Significa que estuvimos dispuestos a ensayar.

No significa falta de capacidad.
Significa que debemos hacer las cosas de una
manera diferente.

Fracaso no significa que somos inferiores.
Significa que no somos perfectos.
No significa que hemos perdido nuestra vida,
Significa que tenemos buenas razones para empezar de nuevo.

No significa que debamos echarnos atrás:
Significa que debemos luchar con mayor ahínco.

Fracaso no significa que jamás lograremos nuestras
metas: significa que tardaremos un poco más en alcanzarlas.

Si hubiera…

La expresión “si hubiera…” es una de las más dañinas y hay quienes la repiten una y otra vez sin medir las consecuencias. “Si hubiera hecho esto…”, “si hubiera cambiado aquello…” “si hubiera evitado tal cosa…”, “si hubiera elegido tal otra…”

Es una reacción de culpa que nada soluciona, nos hace sentir mal y nos deja anclados en el ayer.
¿Cómo abrirse a una visión de esperanza y de cambio? En lugar de decir “si tal cosa no hubiera sucedido..”, debes decir “la próxima vez…”

No es fácil, pero la vida sigue y tú puedes superar tu dolor; crecer y mejorar si cicatrizas tus heridas. En otras palabras practica dos actitudes sanadoras:
1. Perdonarte y perdonar de corazón.
2. Aprende del error o el golpe y proyéctate con fe al porvenir.
Así actúan los triunfadores cuando fracasan y los seres nobles cuando hacen daño injustamente

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Nadie…

Nadie alcanza la meta con un solo intento ni perfecciona la vida con una sola rectificación, ni alcanza altura con un solo vuelo.

Nadie camina la vida sin haber pisado en falso muchas veces…

Nadie recoge cosechas sin probar muchos sabores, enterrar muchas semillas y abonar mucha tierra.

Nadie mira la vida sin acobardarse en muchas ocasiones, ni se mete en el barco sin temerle a la temperatura, ni llega al puerto sin remar muchas veces.

Nadie siente el amor sin probar sus lágrimas ni recoge rosas sin resentir sus espinas.

Nadie hace obras sin martillar sobre un edificio, ni cultiva amistad sin renunciar a sí mismo…

Nadie llega a la otra orilla sin haber construido puentes para pasar.

Nadie puede juzgar sin conocer primero su propia debilidad.

Nadie consigue su ideal sin haber pensado muchas veces que perseguía un imposible.

Nadie conoce la oportunidad hasta que esta pasa por su lado y la deja ir.

Pero nadie deja de llegar, cuando tiene la claridad de un don, el crecimiento de su voluntad, la abundancia de la vida y el poder para realizarse.
Nadie deja de arder con fuego dentro de nadie ni deja de llegar cuando en verdad se lo propone.

Si sacas todo lo que tienes… ¡¡¡Vas a llegar!!!

Actitud positiva

Si piensas que estas vencido, lo estás, si piensas que no te atreves, no lo harás, si piensas que te gustaría ganar pero que no puedes, no lo lograrás, si piensas que perderás, ya has perdido.

Porque en el mundo encontrarás que el éxito comienza con la voluntad del hombre.Todo está en la actitud mental porque muchas carreras se han perdido antes de haberse corrido.
Y muchos cobardes han fracasado antes de haber empezado su trabajo.

Piensa en grande y tus hechos crecerán, piensa en pequeño y quedarás atrás, piensa que puedes y podrás. Todo esta en la actitud mental. Si piensas que estas aventajado, lo estás, tienes que pensar bien para elevarte, tienes que estar seguro de ti mismo antes de intentar ganar un premio.

La batalla de la vida no siempre la gana el más fuerte o el mas rápido,
tarde o temprano, aquel que gana, es el que cree poder hacerlo.

Actitud frente a la vida

Esto puede resultarte chocante, pero yo creo que la más importante decisión que puedo tomar, día a día, es la actitud que yo elija tener.

Es más importante que mi pasado, la instrucción que he recibido, mi cuenta bancaria, mis éxitos o mis fracasos, la fama o el dolor, lo que los demás piensen o hablen de mí, mis circunstancias, o la posición en que me encuentre.

La actitud es lo que me mantiene funcionando o lo que me impide avanzar. Alimenta mi fuego o me destroza la esperanza. Cuando mis actitudes son correctas, no existen barreras altas, ni valles profundos, ni sueños imposibles, ni esfuerzo demasiado grande. Estoy convencido que la vida es 10% lo que me pasa y 90% la manera cómo reacciono a ella. Y lo mismo es contigo… nosotros decidimos cuáles son nuestras actitudes.

Charles Swindoll

Acostúmbrate a ser feliz

Tu felicidad depende en gran medida de tu forma de ver las cosas. La felicidad es un estado de ánimo que nace en tu interior, y que por lo tanto, no depende necesariamente de acontecimientos externos favorables para producirse.
Aunque pueda parecerte increíble, lo cierto es que ¡Prueba a sentirte feliz deliberadamente durante cinco minutos al día.!
No trates de sentirte feliz por algo en concreto, limítate tan sólo a ser feliz.
Para lograr acceder a ese estado, recuerda cómo te sentiste uno de los días más felices de tu vida e intenta reproducir ese sentimiento en el momento presente.

Practicando con regularidad este ejercicio comprobarás que es posible sentirse feliz a voluntad y notarás día a día cómo tus momentos de felicidad van en aumento. La felicidad, al igual que sucede con la autoestima, es algo que depende de nosotros mismos. Aunque los demás puedan influir en determinadas ocasiones sobre ella, en última instancia, de ti depende ser feliz.

Repítete cuando puedas: ¡¡Mi estado de ánimo depende de mí.!!

Amistades eternas

Algunas amistades son eternas Algunas veces encuentras en la vida una amistad especial: ese alguien que al entrar en tu vida la cambia por completo.

Ese alguien que te hace reír sin cesar; ese alguien que te hace creer que en el mundo existen realmente cosas buenas.

Ese alguien que te convence de que hay una puerta lista para que tú la abras.
Esa es una amistad eterna…

Cuando estás triste y el mundo parece oscuro y vacío, esa amistad eterna levanta tu ánimo y hace que ese mundo oscuro y vacío de repente parezca brillante y pleno.

Tu amistad eterna te ayuda en los momentos difíciles, tristes, y de gran confusión
. Si te alejas, tu amistad eterna te sigue.

Si pierdes el camino, tu amistad eterna te guía y te alegra
. Tu amistad eterna te lleva de la mano y te dice que todo va a salir bien.

Si tú encuentras tal amistad te sientes feliz y lleno de gozo porque no tienes nada de qué preocuparte.
Tienes una amistad para toda la vida, ya que una amistad eterna no tiene fin.

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Aquello que no vemos

A veces comenzamos a tenerle miedo a la vida, sin antes habernos trazado metas.

A veces criticamos la vida de los demás, sin haber criticado la nuestra.

A veces envidiamos los logros de los demás, en vez de aprender de ellos.

A veces le pedimos ayuda de alguien, a pesar que no sabemos agradecer.

A veces creemos ser el mejor amigo, sin saber realmente lo que es la amistad.

A veces creemos ayudar a los demás, a pesar que somos egoístas con nosotros mismos.

A veces nos conformamos con lo que tenemos, pudiendo ser mejores aún.

A veces queremos tener más poder, sin conocer el poder del amor.

A veces creemos saber todo, sin haber leído algún libro.

A veces creemos haber triunfado, sin saber lo que es haber perdido.

A veces nos decepcionamos de las personas, sin antes haberlos conocido bien.

Cada uno de nosotros es un novato de todo lo que comenzamos a descubrir.

Así como el mundo se nos presenta como una caja de sorpresas, lo mismo sucede con las personas…
Nosotros creemos conocer a una persona (por lo que hace, lo que parece, lo que quiere), pero en realidad lo que debe interesarnos para conocer a esa persona es: Aquello que no vemos

Descubrir: Sus metas en la vida, sus miedos, sus sueños.
Descubrir: El quien fue, él quien es, el quien será.
Descubrir: Lo que buscan, lo que aprende, lo que critican.
Descubrir: Lo que sienten de sí mismos, de los demás y de la vida.

Aquello que no vemos, pero que es parte de la esencia de cada uno.

Comencemos por descubrir nuestra esencia.