El juego de la vida

Imagina la vida como un juego en el cual tú te encuentras haciendo malabares con 4 pelotas en el aire. Las nombras: trabajo, familia, salud, y amigos y las mantienes todas en el aire. Tú entenderás que la pelota del trabajo es de hule, y si la dejas caer, regresará a ti, pero las otras 3 pelotas (familia, salud y amigos) son de cristal; si dejas caer alguna de ellas, éstas serán irremediablemente marcadas, maltratadas, cuarteadas, dañadas o hasta rotas, y jamás volverá a ser lo mismo.
Debes entender esto y lograr un balance en tu vida, ¿cómo?

- No te menosprecies comparándote con otros, todos somos diferentes y cada uno tiene algo especial.
- No traces tus metas y objetivos basado en lo que resulta importante para la demás gente, sólo tú sabes qué es lo mejor para ti.
- No des por olvidadas las cosas que se encuentran cerca de tu corazón, aférrate a ellas como de la vida porque sin ellas la vida carece de significado.

- No dejes que tu vida se te resbale de los dedos viviendo en el pasado o para el futuro, vive tu vida un día a la vez y ¡vivirás todos los días de tu vida!
- No te des por vencido cuando aún tengas algo que dar, nada se da por terminado hasta el momento en que dejas de intentarlo.
- Que no te dé miedo admitir que eres menos que perfecto, pues ésta es la frágil línea que nos mantiene unidos a los demás.

- No tengas miedo a enfrentar los riesgos, es tomando estas oportunidades que aprendemos a ser valientes.
- No saques el amor de tu vida diciendo que es imposible de encontrar: la manera mas rápida de recibir amor es darlo; la manera mas rápida de perderlo es apretarlo a nosotros demasiado, y la mejor manera de mantenerlo es darle alas.

- No pases por la vida tan rápido que no solamente olvides de dónde vienes, sino también a dónde vas.
- Nunca olvides que la necesidad emocional más grande de una persona es sentirse apreciada.
- No tengas miedo de aprender, el conocimiento es liviano, es un tesoro que siempre cargarás fácilmente.
- No uses el tiempo ni las palabras sin cuidado, ninguna de las dos es
remediable.
- La vida no es una carrera, es una jornada para saborear cada paso del camino.

Soñar…

Soñar son las alas invisibles de motivación para continuar luchando por lo que puede cambiar tu vida.

Soñar es mirar hacia adelante con entusiasmo, es un plan, es la búsqueda de lo que nos hace feliz.

Soñar no es un imposible porque es algo que solamente tu puedes hacer realidad si en verdad crees en ti mismo

Soñar es parte de un deseo que con perseverancia puede ser concedido con tus propios esfuerzos.

Soñar es una locura para los pesimistas y una meta para los que si creen en sus sueños.

La belleza interior es la que vale

Si bien para un primer acercamiento la belleza física juega un cierto papel, para lograr sentimientos y relaciones perdurables, lo que realmente vale es la belleza interior. Esto es, sin duda, así y existen sobradas pruebas al alcance de la mano. Basta pensar en hermosísimas actrices que se casan con los más apuestos e idealizados galanes, y al tiempo se separan.

Evidentemente la belleza física no alcanzó para afianzar y hacer perdurable la relación. En cambio, todo lo bello que uno tiene por dentro, la pureza de los sentimientos, la claridad espiritual, pueden mantener vivos sentimientos, emociones, pasiones, y hacerlos perdurar más allá de las dificultades y conflictos propios de la vida de relación. Si uno cultiva y embellece su ser interior y se siente contento y seguro de esa mágica potencialidad; si se siente digno poseedor de todas esas virtudes, será dueño absoluto de todos sus sueños y de su futuro. Porque un espíritu fuerte y seguro de sí, siempre consigue lo que quiere. Por eso…

¡Apodérate sin vacilar de tus sueños, tus proyectos y tu ser! ¡Redecora tu interior y adórnalo con lo mejor de ti mismo! ¡Refuerza los cimientos de tu personalidad con una buena dosis de autoestima! Finalmente, tu mundo, ese mundo que construiste con que y con quienes queréis vivir, será tuyo… definitivamente tuyo…

Autoestima (coherencia) I

Vivimos en la mentira. No sólo mentimos a los demás, sino que nos mentimos a nosotros mismos. Mentimos en lo que decimos y mentimos en lo que vivimos.

La autoestima requiere que seamos coherente entre lo que pensamos y sentimos y lo que manifestamos a los demás y a nosotros mismos.
Vivimos en la incoherencia y en la mentira cuando mostramos debilidad y en realidad estamos manipulando a los demás; cuando ponemos cara de satisfacción y en realidad estamos tristes; cuando nos relacionamos con personas a las que detestamos; cuando decimos que sabemos la verdad y en realidad estamos llenos de dudas; cuando tratamos bien a todo el mundo excepto a las personas a las que decimos que amamos; cuando nos reímos y necesitamos llorar; cuando expresamos ira y en realidad tenemos miedo; cuando moralizamos sobre los demás y estamos llenos de vicios propios; cuando renunciamos a nuestro valores para ser aceptados; cuando apreciamos las ideas de otros yendo en contra de nuestra propia experiencia que nos dice lo contrario.

La autoestima (coherencia) II

Vivir en la incoherencia es engañar a los demás, pero sobre todo engañarnos a nosotros mismos. Vivimos en la impostura, en la mentira. Y pasa la vida sin darnos cuenta de que estamos renunciando a lo más importante que tiene la vida: la honestidad. Cuando vivimos en el engaño, somos las primeras víctimas, ya que el fraude se dirige hacia nosotros mismos.

Vivir honestamente no significa que tengamos que estar diciendo a todo el mundo lo que sentimos, ni que debamos desenmascarar con críticas cualquier circunstancia. Vivir con honestidad supone vivir conscientemente, vivir de forma auténtica, vivir sabiendo que estamos viviendo. Vivir conscientemente es dejar de ser muertos vivientes.

Una persona con la autoestima alta no siempre gusta a los demás, no siempre es aceptada por otros, no siempre es el líder del grupo. Pero es una persona independiente, franca, honesta, abierta, flexible, siempre dispuesta a autoafirmarse, a valorarse, a vivir auténticamente.

Autor: R.Ros

Prométeme

Que serás tan fuerte que nada podrá interrumpir la paz de tu mente.Que hablarás a todos de amor, felicidad y voluntadQue harás sentir a tu prójimo lo bueno que hay en el.
Que mirarás siempre el lado luminoso de las cosas, que pensarás sólo lo mejor y esperarás sólo lo mejor.
Que serás tan feliz por el éxito de tu amigo como si fuera tuyo.
Que olvidarás los errores del pasado, y luchar más por las grandes metas del futuro.
Que sonreirás siempre y que tu sonrisa será para todos la esperanza de seguir trabajando por sus sueños.
Que dedicarás tanto tiempo a tus sueños, que no te quedará un minuto para encontrar defectos en los demás.
Que serás suficientemente tolerante, firme y generoso para combatir la pesadumbre, la pasión y el miedo…
Pero lo suficientemente feliz para no permitir la presencia del desaliento.