El amor es poesía

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Yo busco un amor para mi amor
con dulzura y rebeldía,
con penumbra de la noche
y ardores del mediodía.

Con estrellas salpicadas,
con la humedad de mi llanto,
con caricias, con palabras,
con plegarias y con canto.

Yo busco un amor con alas y con vuelo,
con sueños, con antojos
con un color azul como mi cielo
¡y una imagen de luz como mis ojos!

Con los brotes encendidos,
con fuerza de marejada,
como un lucero escondido
en medio de la alborada.

Mas… no me traigas corriente:
yo quiero el manantial,
y no me traigas capullo:
¡yo quiero todo el rosal!

Pues nunca tendré reposo
y nada tendrá valor,
si mi corazón no encuentra
un amor para su amor.

Autora: Zenaida Bacardí de Argamasilla

Publicado en  on 03/02/2009 at 10:35 Comentarios (3)

Que dificil…

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Qué difícil es mirar a los ojos a alguien y decirle “Te amo”…
todos los días…

Qué difícil encontrar que la vida tal y como es, es maravillosa…
y no renegar de aquello que no tenemos…

Qué difícil volver atrás y recordar todo lo bello que ha pasado…
pero sólo tomarlo como un recuerdo de lo bello que está por ocurrirnos…

Qué difícil es decirle adiós a alguien que ya no está contigo…
pero si no lo haces su recuerdo lo mantendrá más alejado de tí…

Qué difícil aceptar que a veces nos equivocamos…
es la señal inequívoca de que aún somos humanos…

Qué difícil amar sin condiciones y no esperar que te amen de la misma manera… ya que sólo el verdadero amor se da sin esperar nada a cambio…

Qué difícil recordar todo aquello que no hicimos por “falta de tiempo”… habrá que entender que la vida es hoy.  El tiempo… el tiempo puede esperar…

Qué difícil mirar a tu alrededor y ver sólo unos cuantos cercanos a tí…
y ver qué hermoso es que tengas gente que te aprecia y te quiere…

Es triste mirar dentro del espejo del alma y descubrir que esta vacío…
pero que una sola sonrisa o palabra puede llenar ese vacío de amor…

Qué difícil imaginar esa “Vida perfecta” que a todos nos gustaría tener… cuando la realidad es que vivimos una perfecta vida desde el momento mismo en que el día de hoy te levantaste…¡VIVO!

No se trata de que las cosas sean difíciles… somos nosotros mismos los que lo hacemos más duro.

Desconozco su autor

El valor de la autoestima

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Si crees que no te valoran como mereces, sácales de su error. Así te ganarás el reconocimiento de los demás aunque no siempre se tome en consideración lo que haces.

Cuando no consigas que otros comprendan tu punto de vista, intenta comprender el suyo. Cabe la posibilidad de que tú estés diciendo una cosa y ellos entiendan otra. El entendimiento puede venir por ambas partes.

No intentes motivarte criticándote a ti mismo, sólo conseguirás sentirte peor. Recuerda, en cambio, tu capacidad y tus habilidades.

Cuando tengas demasiado trabajo, no malgastes tu energía agobiándote por la cantidad de cosas que tienes pendientes. Establece prioridades y confía en tu capacidad.

Cuando estés impaciente esperando algún acontecimiento, considera un regalo el tiempo de espera. Aprovéchalo para saborear lo que tiene que venir y disfruta del momento presente.

Cuando te des cuenta de que tu comportamiento no es razonable, perdónate a ti mismo. Date un paseo o cambia de ambiente. Intenta solucionar lo que te pasa y trata luego de empezar de nuevo.

Cuando el mundo te parezca frío, hostil y poco acogedor, refúgiate en un lugar apacible dentro de ti mismo.

Cuando otros te critiquen, escucha atentamente. Examina si te están proporcionando una información útil  o hablan movidos por sus propios temores y necesidades. Actúa en consecuencia.

Cuando experimentes una pérdida no reprimas tus sentimientos; laméntate, enfádate y llora si quieres. Y no permitas que nadie te diga que no tiene importancia o que  deberías haberlo superado ya

Cherry Hartman

Publicado en  on 11/12/2008 at 21:25 Comentarios (4)

Niveles de afecto

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El primero es el más corriente y elemental, se le denomina “Amor si…”:
Te amo si eres bueno, si te portas bien conmigo, si cumples mis exigencias, si haces lo que me agrada, etc.

El segundo nivel,  al que comúnmente se llega, es el llamado “Amor porque…”:
Te amo porque tienes buenos sentimientos, porque te esfuerzas, porque has obtenido notas aceptables, porque eres honrado, etc.

Pero ninguna de esas dos formas de amar es verdadera. Ambas están basadas en condiciones, y las condiciones emanan un mensaje muy claro que es:  “Debes ganarte mi cariño con actitudes que me satisfagan, no olvides nunca que te querré más  mientras más te parezcas a mi…” Eso no es amor, sino un intercambio egoísta  en el que siempre queremos salir ganando.

El único y verdadero amor es el del tercer nivel, que debe practicarse entre los miembros de una familia, es decir:  “Te amo a pesar de tus errores y tus carencias”.  No es que los desatinos sean bienvenidos. No aceptamos el mal, más aún amamos a quien lo cometió.

Autor: Carlos C. Sánchez

Creer

Creer es tener la seguridad de que cada día es un nuevo comienzo, confiar en que los milagros realmente ocurren y que los sueños sí pueden hacerse realidad. Es entender la maravilla del cielo estrellado y la sabiduría del hombre sobre la luna.

Creer es entender el valor de un corazón amoroso, la inocencia en los ojos de un niño, y la belleza de una mano anciana, porque es con sus enseñanzas que aprendemos a amar.

Creer es hallar la fuerza y el valor dentro de nosotros cuando llega el momento de recoger los pedazos y empezar nuevamente.

Creer es tener el convencimiento de que no estamos solos, que la vida es un don y que ahora es nuestro momento de apreciarla.

Creer es tener la seguridad de que hay sorpresas maravillosas a la espera de ocurrir, y de que todos nuestros sueños y esperanzas están a nuestro alcance.

Publicado en  on 19/08/2008 at 15:19 Dejar un comentario

Cada día

Cada día, hagamos algo de lo que podamos sentirnos orgullosos al día siguiente.

Cada día,  pensemos que es el primero, para vivirlo con sorpresa;  y el último,  para aprovecharlo como nuestra última oportunidad.

Cada día,  busquemos nuestra felicidad haciendo más feliz a algún otro.

Sembremos una semilla de cuyos frutos podamos vivir al día siguiente.

Renovemos nuestro corazón de tal manera que no quede amargura alguna para el   día siguiente.

No guardemos  nuestras sonrisas de hoy para mañana. Sólo podremos sonreír mañana, si hemos sonreído hoy.

Publicado en  on 28/06/2008 at 09:08 Comentarios (1)

Dudas ante una decisión

La vida en el mundo es cada vez más complicada, cada vez hay que tomar más decisiones. Esto es debido a que aumentan las opciones sin cesar. Nuestros abuelos tenían que elegir pocas cosas a lo largo de su vida.

Nuestros abuelos tenían la vida establecida desde que nacían. Vivían en mundo muy cerrado en el que las cosas estaban previamente aseguradas. Toda su vida estaba marcada por las costumbres y por los hechos cotidianos. Se abrían pocas opciones para ellos.

Actualmente el mundo está lleno de opciones para nosotros. No sólo nuestra vida está suspendida sobre diminutos hilos no estáticos, sino que tenemos que decidir permanentemente entre muchas posibilidades distintas. Desde decisiones importantes, dónde viviremos, con quién, a que nos dedicamos, cuántos hijos tendremos, hasta pequeñas decisiones intrascendentes, qué detergente usaremos en la lavadora, qué galletas nos gustan más o qué canciones cargamos en nuestro ipod. Cada día tomamos cientos de decisiones.

Si una persona tiene desarrolladas pocas capacidades de toma de decisión, vivir en el mundo actual puede crearle muchos problemas de estrés. Continuamente hay que tomar decisiones, una detrás de la otra. Ser indeciso en la sociedad actual es dejarse llevar por las corrientes. Y el que se deja llevar por las corrientes llega a cualquier sitio menos al sitio deseado.

Como consecuencia de la indecisión, hay personas que toman las decisiones demasiado rápidamente, sin tener toda la información necesaria. No razonan, sino que se quitan el problema de encima en cuanto pueden. Son personas atolondradas e imprudentes.

Hay otro grupo de personas que van retrasando las decisiones. Acumulan posibilidades y nunca toman la decisión.

Otros, lo que hacen es recoger información e investigan hasta las últimas consecuencias de cada posibilidad, por lo que tampoco nunca toman una decisión. Se dejan llevar de una posibilidad a otra, ampliando continuamente las posibilidades. Visitan tiendas y más tiendas, acumulan catálogos, estudian las características técnicas, pero nunca se compran la lavadora, porque sale un nuevo modelo, y lo vuelven a comparar con los anteriores, y así hasta el infinito.

Otras personas dejan que las decisiones las tomen otros. Se buscan parejas que tomen las decisiones por ellos, jefes autoritarios que imponen sus decisiones, amigos que deciden a dónde van de vacaciones.

Hay muchas personas que esperan que las cosas se decidan por azar o que sean las circunstancias las que resuelvan los problemas de forma mágica.

Una buena estrategia para tomar decisiones consiste en distinguir entre decisiones y resultados. Las decisiones son el final de un proceso, mientras que el resultado es la consecuencia de una decisión. Existe la posibilidad de tomar una buena decisión y, sin embargo, conseguir un mal resultado. Y al revés, tomar una mala decisión y conseguir un resultado aceptable. Y esto es así porque existen muchos factores que no dependen de nosotros. Por lo tanto, hay que tomar decisiones sobre cosas que dependen de nosotros, de nuestro esfuerzo, de nuestro trabajo.

Todas las decisiones entrañan un riesgo. Siempre podemos equivocarnos. Pero también es cierto que casi siempre podemos rectificar, podemos volver hacia atrás y tomar un nuevo camino. Tomar decisiones es asumir las consecuencias.

Fede Casajuán

Recuerda…

Si alguna noche estas
triste sin motivos,
recuerda te pido
los días conmigo.

Si al caer la tarde
tu quieres llorar,
búscame en el aire
que ahí he de estar.

Si no te interesa
el color de la vida
y te encuentras solo
lleno de fatigas.

Te ruego que mires
morir el ocaso,
verás para ti
abiertos mis brazos.

Y si te despiertas
con lagrimas frías ,
busca en las estrellas
la sonrisa mía.

Yo te ayudaré,
te daré una mano,
por no verte triste,
por quererte tanto.

Publicado en  on 19/04/2008 at 23:09 Dejar un comentario

A pesar de todo…

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A pesar de que se duermen mis sentidos por rutina.
A pesar de esa apatía que bosteza enmohecida.
A pesar de muchas broncas que quedaron escondidas.
A pesar de mis fracasos, mis pecados, mis caídas.
A pesar ya de ilusionesque están por siempre dormidas,
y de fantasmas internos prendidos de mis pupilas.
A pesar de que me invento muchas veces la sonrisa.
A pesar de que me trague mis verdades, mis mentiras.
A pesar de mis defectos, de mi cólera, de mi ira,
de mis eternos miedos que desde mi alma silban,
y que viva disfrazando mis pequeñas cobardías.
A pesar de mi pasado que me espía a escondidas.
A pesar de mis angustias que rasguñan mis costillas.
A pesar de mi energía que se agota, se termina,
y del paso de los años, de mis luchas, mis heridas…
A pesar de todo eso…
SIGO APOSTANDO A LA VIDA !!!