Atención a los automensajes

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Tu vida actual y futura está profundamente determinada por los mensajes y automensajes que tu mente subconsciente ha recibido en el pasado.

En tu infancia recibiste una gran cantidad de afirmaciones que tu mente infantil no discriminó y aceptó automáticamente como reales. Por ejemplo: “eres un flojo”, “no sirves para nada”, “no tienes oído para la música”, “eres malo” y otros.

Luego, es posible que en tus años siguientes tu hayas contribuido con otros automensajes parecidos a estos: “no va a resultar”, “todo me sale mal”, “tengo mala suerte”, “no sirvo para criar hijos”, etc.

No todos los mensajes son negativos. Puede haber algunos muy buenos como: “eres muy inteligente”, “confío en ti”, “te quiero mucho”. Y automensajes como: “sé que voy a salir adelante”, “a mí siempre me va bien” o “me encanta lo que hago”.

Obviamente los mensajes y automensajes negativos y destructivos obstaculizan tu éxito y seguridad. Ellos generan temores, angustias, timidez, desconfianza, falta de fe, etc. Además, todos ellos son falsos, porque tú no naciste con esas negatividades o deficiencias. Simplemente tu mente subconsciente las aceptó como reales y sin darte cuenta, están emitiendo su radiación hacia tus comportamientos, contaminándolos y haciéndote la vida más difícil.

Tienes que destruirlos. Y para ello, tienes que comenzar por identificarlos. Luego, decirte muchas veces: yo no soy ese mensaje. Incorpora en seguida a tu mente un mensaje positivo que lo reemplace. Tu mente subconsciente lo grabará sobre el antiguo y tu vida futura será más fácil.

S. Valdivia

Adquiere sabiduría y vive bien

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No sé si tu te acuerdas o llegaste a conocer, pero hace un tiempo apareció por ahí, una canción que decía: “Felicidad no existe, lo que existe son momentos felices”.Verdad, ¿no te parece? Y confirma también, que la infelicidad no existe. Lo que existe son momentos infelices, o sea, todo pasa; hasta el sufrimiento, el dolor, las contrariedades, los problemas.
Aunque la gente no crea, siempre: después de la noche viene el día, después de la tempestad aparece el buen tiempo y luego de la oscuridad el sol vuelve a brillar.

Y en la vida también es así. No existe amargura o sufrimiento que no acabe o desaparezca. Por eso, frente a algo que nos incomoda o nos trae infelicidad, no podemos desesperarnos, pensar que no hay más solución. Es necesario, un poco, y, a veces, bastante calma y paciencia.

Tu  podrás decir: “¡Está bien, pero cuando se siente en carne propia los problemas, no es nada fácil!”. Estoy plenamente de acuerdo contigo, pues, ¿quién de nosotros no ha tenido sufrimientos, decepciones, y serias contrariedades en la vida? Quien diga que no , o está mintiendo o todavía no sabe lo que es la vida. Pero, ¿servirá de algo enfurecerse, insultar, acabar con la propia vida o cosa parecida? ¿Resolverá alguna cosa? Tu sabe bien que no.
Y es eso sólo ese asunto, ese afán porque todo se resuelva rápidamente: ¡ya es ya! Parece que si uno se demora un poco más no va a aguantar.

Hasta ahí todo bien, pero díme una cosa: es asunto común que toda noche, por más larga que sea, dará paso a un nuevo día. Las tinieblas desaparecerán y la luz del día regresará. Sin embargo, si ahora son las dos de la madrugada, ¿servirá de algo adelantar el reloj a las seis de la mañana? La respuesta es una sola: es inútil porque se tendrá que esperar que el tiempo pase normalmente. Ahora, mientras menos se preocupes y se angustie la gente, el tiempo pasará más rápido.

Si te parece conveniente lee esta reflexión que encontré en una página de revista.

Si tu estás a punto de reventar mentalmente, cállate unos instantes para pensar.
Si el motivo es una molestia en tu cuerpo, la intranquilidad lo empeorará.
Si la razón es la enfermedad de una persona querida, tu desajuste es un factor agravante.
Si sufriste perjuicios materiales, las lamentaciones no ayudarán a pagar la deudas.
Si perdiste a alguien querido, la queja te volverá alguien menos simpático al lado de otros amigos.
Si dejaste atrás alguna oportunidad valiosa, inquietarse es desperdiciar el tiempo.
Si surgieron contrariedades, el hecho de enfurecerte alejará de ti a quien te podría ayudar.
Si cometiste un error, la desesperación, es una puerta abierta para faltas mayores.
Si no lograste lo que deseabas, la impaciencia hará más larga la distancia entre tu y el objetivo por alcanzar.
Sea cual fuere la dificultad, conserva la calma y sigue trabajando, porque, en todo problema, la serenidad es el techo del alma.

NUNCA ES TARDE    Para recomenzar una nueva vida

Autor: Phil Bosmans.

La felicidad se practica y se aprende

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Un paso importante para tener la felicidad en la vida es poner este objetivo como prioritario y mantener en la mente esta idea el mayor tiempo posible. Estamos dotados de una poderosa mente que es capaz de guiar nuestras experiencias y actividades hacia los pensamientos que prioritariamente permanecen en ella.

Teniendo presente el objetivo de ser feliz, tu mente estará atenta a los pequeños momentos cotidianos de alegría, felicidad o bienestar. Muchas veces estos instantes pueden pasar inadvertidos por no tener puesta la mente en el objetivo de ser feliz y de disfrutar de la vida. Generalmente ocurre todo lo contrario: las personas piensan que no son todo lo felices que quisieran y que su vida es desgraciada. Y efectivamente atraen la infelicidad y, peor, aún, se les escapan de su atención los muchos momentos de felicidad que tienen.

Aleja de tu mente los pensamientos relacionados con lo que pudo haber sido, para concentrarte en lo que es y cómo disfrutarlo mejor. Con una actitud así, es seguro que al mismo tiempo construirás un mejor futuro para ti, ya que la forma como vivas el presente, determina lo que tendrás más adelante.

Ser feliz no es un proceso automático, ya que las oportunidades de serlo se pueden escapar de la atención. Es necesario tener presente este anhelo de felicidad y disponerlo como objetivo principal en la vida. Tú puedes y tienes el derecho a ser feliz.

Para ser más feliz

Mentaliza la felicidad. Este tema tiene que ser parte importante de tus pensamientos. Alimenta tu mente con este propósito y tu poderosa mente interior te guiará a aprovechar todas las oportunidades que se te presenten para ser feliz.

Imagínate ser feliz. La imaginación es una herramienta muy poderosa para implantar en el subconsciente la idea de ser feliz. En medio de tus actividades comienzas a buscar la felicidad. Además, siempre respondemos a la imagen que tenemos de nosotros mismos. Si te imaginas sentirte feliz, comenzará a suceder realmente. Esta visualización dirige los pensamientos, sentimientos y motivaciones hacia la alegría de vivir.

Inventa una señal o símbolo
que te indique que debes ser feliz. Quizás la tradicional carita sonriente (smiley) u otro símbolo que tenga ese significado para ti. Pon este símbolo en todas las partes que puedas, para que tu mente interior tenga siempre presente esta idea.

Autor: S. Valdivia

Lo que todo el mundo, menos tú, ve de tí

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Los grandes líderes de todos los tiempos, desde Julio César al Dalai Lama, desde Leonardo Da Vinci al Che, son recordados, más por su estilo personal de pensamiento, que por sus acciones específicas. Un estilo es una estrategia para el comportamiento, que determina, no sólo lo que esa persona se permitirá a sí misma hacer, sino, sobre todo, el camino por el que lo hará. El estilo es una cualidad intangible sobre el comportamiento que deja una impresión mucho más amplia que el propio comportamiento.

El estilo nos da a las personas una base para el comportamiento diario. Tu estilo personal nos enseña la manera en la que te has posicionado en la vida, refleja tu estrategia personal en la vida y predice la manera en la que tratarás de resolver las situaciones que se te vayan presentando.

No podemos esconder nuestro estilo personal. Una sola acción puede pasar desapercibida, pero no es posible esconder los patrones de comportamiento. La repetición atrae la atención. Tus patrones de comportamiento son una exhibición pública de tu estilo personal, una radiografía a la vista de todos del estado de tu mente.

Un estilo personal de pensamiento no es ni bueno ni malo. Lo que importa es si te sirve o no para resolver las situaciones que se te van presentando y, sobre todo, si con tu estilo personal eres capaz de tomar la iniciativa respecto a tu propia vida.

Pero si no estás contento con tu estilo personal, no existe ninguna ley que diga que lo tienes para toda tu vida. Simplemente puedes cambiarlo. La gente lo está haciendo todos los días.

El estilo es un tema de elección personal, que nada tiene que ver ni con el nivel de educación, ni con la religión, ni con la ideología política. Ni siquiera tiene que ver con que seas forofo de uno o de otro equipo de fútbol o con el dinero que ganas al final de mes. Tiene más que ver con la forma del pensamiento, con cómo has decidido utilizar tu mente.

De la misma manera en la que has decidido qué programas de televisión quieres ver, qué tipo de calzado te pones, qué amigos merecen la pena o qué páginas Web visitas, el estilo es también algo que has decidido tú. Cambiarlo depende sólo de ti. Si no te gusta un programa de televisión, cambias de canal. Si no te gusta la camisa que llevas, la cambias por otra. Si no te gusta cómo llevas el cabello, vas a un peluquero a que te lo arregle. Si no te gusta tu estilo personal de forma de pensar, también puedes cambiarlo. Es tu decisión.

Tomar la decisión de cambiar tu estilo te puede llevar 20 años. O dos minutos. Requiere un acto de voluntad.

¿Crees que se puede cambiar el estilo personal de pensamiento? ¿Lo has hecho alguna vez? ¿Cómo lo hiciste?

Ricardo Ros

Autoestima, autoconciencia

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Hoy me apetece hablar de la autoestima, así que ahí va. Lo que todo el mundo busca en esta vida es ser aceptado, ser correspondido, valorado, etc. Si te das cuenta, la autoestima se consolida a base de desarrollar nuestra capacidad para hacernos responsables de nuestros sentimientos, deseos, conductas y pensamientos, respetando siempre los de los demás.

Lo que te quiero decir es que la autoestima es un estado mental interno (eres tú misma la responsable) pero no es algo rígido e inalterable.

Tu autoestima la has creado tú a través de tu experiencia y por lo tanto la puedes modificar a través de tu experiencia. Quiero que tomes esta frase como algo positivo, no hay nada mejor en esta vida que las cosas que podemos modificar y mejorar por nosotros mismo, no aquellas que nos vienen impuestas sin poder ser aprendidas o mejoradas. Plantéatelo como un nuevo aprendizaje y un reto que tienes que aplicar en todas las facetas de tu vida.

La autoestima no es o todo o nada, yo no conozco ni creo que conozca a alguien que no tiene nada de autoestima. Hay puntos intermedios, digamos que hay grados que aunque sean muy bajas suponen el punto de partida hacia una autoestima alta.

La autoestima se va perdiendo a base de críticas por parte de personas importantes para nosotros, experiencias negativas, etc. Pero la autoestima se recupera a través de una serie de pasos:

1. Darse cuenta de que la autoestima no es la realidad, sino autoconciencia sobre uno mismo. La opinión que tienes de ti misma no concuerda con la realidad. Por ponerte un ejemplo, hay personas que son muy competentes en el trabajo pero tienen una autoestima baja, o se sienten muy queridos por su familia, pero tienen baja la autoestima, o han recibido muchos premios a lo largo de su vida pero tienen la autoestima baja.

2. Tomar la decisión de cambiar para poder disfrutar de la vida en todas sus vertientes, en tu trabajo, con tus amistades, ocio, etc.

3. Empezar a actuar: tu vida es consecuencia de tus decisiones, no revivas sensaciones negativas que hayas sentido en algún momento de tu vida. Simplemente conserva esas situaciones para tu aprendizaje, pero sin revivirlas una y otra vez. Empieza a construir tu presente con una autoestima alta, recuerda que somos dueños y señores de nuestra propia vida y de nuestra autoestima.

No confundas la autoestima con cosas exteriores como tener el coche más potente del mercado, conseguir un mejor puesto de trabajo o que se me valore como amiga, etc. La autoestima es una conciencia interior, por lo tanto no tiene nada que ver con lo enumerado anteriormente.

No nos engañemos pensando en que la autoestima me la da los demás. No tiene nada que ver con eso, sino con la conciencia de que soy capaz de disfrutar de la vida. Se trata de un conocimiento sobre uno mismo sobre: los deseos, pensamientos, aptitudes, etc.

El punto clave es responsabilizarse de los sentimientos, pensamientos, deseos, aptitudes, etc.

Nancy Blasi

¿Cómo saber que te hace feliz?

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Es muy probable que sepas claramente lo que te hace feliz. Sin embargo, hay muchas personas que no lo saben. O bien, hay momentos de la vida en que parece que la motivación por existir desaparece y se cae en una rutina que no proporciona satisfacciones.

Hay algunas necesidades fundamentales en todo ser humano y cuando son satisfechas, todos nos sentimos mejor. Requerimos ser necesarios, importantes, admirados y apreciados. Si no lo logramos, hay poca felicidad en la vida. Así que ya tenemos una pauta importante para descubrir lo que nos hace feliz.

El paso siguiente es aprender cómo logramos ser necesarios, importantes, admirados y apreciados por los demás. Hay una buena noticia: ¡es muy fácil! Basta con encontrar la forma de hacer sentir a los demás a sentirse necesarios, importantes, admirados y apreciados. Con todas las personas con que te relaciones, intenta manifestarles su aprecio o su admiración, busca elogiarlos sinceramente. Si han sido de alguna manera importantes o necesarios para ti, no tardes más en decírselos.

Cuando ayudas a satisfacer a otros sus necesidades, las tuyas también son satisfechas pues, con esta nueva actitud tuya, serás necesario, importante, admirado y apreciado por los otros.

Hay una vocación esencial en el ser humano: aprender. Todos hemos nacido preparados para aprender de todo y fácilmente. Solamente bloqueos adquiridos pueden impedir que nos sintamos felices aprendiendo. Aquí hay otra clave, entonces. Que tu vida sea un aprendizaje permanente. Lee, pregunta, practica de todo un poco. Toma cursos, asiste a seminarios y conferencias. Intenta nuevos desafíos. Busca de lo que nada sabes o piensas que nunca podrás aprenderlo y encuentra quien te enseñe algo de eso. Descubrirás que eres mucho más capaz de lo que te imaginas.

Y el otro aspecto que produce una gran felicidad es amar. No tanto ser amado, sino que amar. Practica el servicio desinteresado, busca a alguien a quien ayudar y apoyar, sé un buen oyente, abraza al que necesita consuelo. Comparte algo de lo que tienes.

Con estas claves, tu vida adquirirá una nueva motivación y felicidad.

Ignoro su autor

La ventaja

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“La ventaja, si existe alguna, de estar en el fondo del pozo, es que cualquier movimiento nos lleva hacia arriba”. Donald Trump

Hay momentos en nuestras vidas, en los cuales perdemos todo.

Puede que sea la quiebra de una empresa, el empleo de muchos años, puede ser un divorcio, puede ser un cambio irresponsable en la economía, puede ser una guerra, puede ser un crimen, puede ser un accidente o una muerte.

Tu sabes que, por más brillante y rica que sea una persona, se encontrará en el fondo del pozo en algunos momentos de la vida.

INCLUYÉNDONOS TU Y YO

El ideal, es que tales momentos sean puntuales y raros. Y lo serán, si nos preparamos para salir de ellos, antes de que sucedan.

No tengas miedo de esos momentos, pues van a ocurrir de cualquier forma. Son parte de la existencia sobre la cual no tenemos control.

Es mejor ya tener en mente un pensamiento que va a ayudar mucho:

“La ventaja, si existe alguna, de estar en el fondo del pozo, es que cualquier movimiento nos lleva hacia arriba”

Si, esos momentos pueden causarnos pánico y recelo sobre el futuro. Todo lo que sobra es aquello que somos y que hace parte de nuestra mente, nuestras emociones y nuestras creencias personales.

Desafortunadamente, la mayoría de las personas fuimos enseñadas sobre el dolor del fracaso, pero no sabemos como usar lo aprendido de esos fracasos para construir los nuevos caminos con dirección a la victoria; aprendemos sobre las lágrimas de la amargura, pero no sobre como usar esas lágrimas para volvernos personas mejores, día tras día; nos dijeron de la soledad de la pérdida, sin jamás acordarse de la importancia de que, cuando estamos solos, nos detenemos para reflexionar sobre lo que debemos cambiar, para que las pérdidas no se repitan.

Verdaderamente, escuelas, facultades y gran parte de nuestra sociedad nos enseña:

Tu dolor es muy real, pero es necesario comprender que el dolor necesita ser contenido, para que podamos pensar y actuar, para colocar nuestra vida en el carril nuevamente.

Por eso, cuando estés caído en el fondo del pozo, descansa un poco y mira a tu alrededor. Duerme, si es preciso. Llora, si es preciso. Lamenta, si es preciso.

PERO, DESPUES DE ALGUN TIEMPO. SAL DE ALLÍ.

No verás nada; por algunos momentos, estará oscuro y te sentirás perdido. Eso es natural. Pero, vamos a buscar lo que también es natural: es natural que tu, habiendo tropezado con uno de los puntos bajos de tu vida, solamente necesitar hacer un movimiento y ya estarás más próximo a la salida, sea cual fuere.

No te preocupes en olvidar el dolor, pues él es parte de ti. Son las cicatrices las que te vuelven una persona más completa, más rica internamente, más viva.

Puede ser que tardes y que tengas que “resbalar” mucho, pero echar la culpa en cualquier cosa o persona – aunque sean culpables verdaderos – no va a sacarte a ti, o a tus sueños, del fondo del pozo. Solamente la acción puede generar resultados.

Acuérdate de que la ventaja, si existe alguna, de estar en el fondo del pozo, es que cualquier movimiento nos lleva hacia arriba.

Busca la salida, levántate y recomienza el camino. Mientras más pronto mejor.

Entonces…. ¿Por qué no ahora mismo? ¿Por qué no ya?

Aldo Novak

¿ Quien comienza lo que nos sucede?

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Hoy en día, la gente está llena de enfermedades, problemas, etc., que lo usual es escucharlas decir ” que suerte la mía”, “porqué a mi”, “pobre de mí” etc. cuando en realidad un 80% de las cosas que nos suceden son iniciadas por nosotros mismos.

En cada uno de nosotros existe una parte sana y una enferma, la sana es aquella que nos permite salir adelante, aquella que relaciona todo lo que nos rodea y la que cuida de nosotros en cualquier circunstancia, y la parte enferma es la que no entiende, la que se enfada, la que se vuelve terca , etc., es a la que le gusta el no equilibrio.

Cuántas veces hemos sentido que lo que dijimos no fue lo correcto, o bien, no fue el tono para comentarlo, en esos momentos es cuando aparece nuestro inconsciente para movernos nuestra estabilidad.

Cuántas veces también vemos o escuchamos un sinfín de accidentes, o de enfermedades, lo que no sabemos muchos es que uno mismo provoca el 80% de éstos, es increíble, pero así es, cuando no podemos sobrellevar una pena, cuando tenemos un examen o algo que afrontar, cuando tenemos a la vista algo difícil, aunque tenga fines buenos, llega el inconsciente y nos boicotea para no seguir con nuestros planes, para que haya un motivo por el cual no seguir adelante, increíble pero cierto.

Creo que tenemos que tener la suficiente firmeza en nuestras decisiones para que no nos estemos autoboicoteando, para que podamos disfrutar los placeres de la vida, en sí, para vivir.

Por último, permíteme compartir contigo  algo que escuché y me quedó marcado en el alma:

Cuando sientas que la vida se te derrumba, o te sientas muy mal físicamente, piensa lo siguiente:

Piensa en lo peor que te ha pasado . Compáralo con lo peor que te pudo haber pasado.

Aracely Pereyra

El sufrimiento

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Definitivo, como todo lo que es simple. Nuestro dolor no proviene de las cosas vividas, sino de las cosas que fueron soñadas y no se cumplieron.

¿Por qué sufrimos tanto por amor? Lo correcto sería que no sufriéramos, simplemente que agradeceríamos por que hayamos conocido una persona tan agradable, que genera en nosotros un sentimiento intenso y que nos hizo compañía por un tiempo razonable, un tiempo feliz.

¿Por qué Sufrimos? Porque automáticamente olvidamos lo que fue disfrutado y empezamos a sufrir por nuestras proyecciones irrealizadas, por todas las ciudades que nos agradaría haber conocido al lado de nuestro amor y no conocimos, por todos los hijos que nos gustaría de haber tenido juntos y no tuvimos, por todos los shows y libros y silencios que nos gustaría haber compartido y no compartimos. Por todos los besos cancelados, por la eternidad.

Sufrimos no porque nuestro trabajo es desgastante y paga poco, sino por todas las horas libres que dejamos de tener para ir al cine, para conversar con un amigo, para nadar, para un noviazgo. Sufrimos no porque nuestra madre es impaciente con nosotros, sino por todos los momentos en que podríamos estar haciéndole confidencias de nuestras más profundas angustias si ella estuviera interesada en comprendernos. Sufrimos no porque nuestro equipo perdió, sino por la euforia sofocada. Sufrimos no porque envejecemos, sino porque el futuro nos está siendo confiscado, impidiendo así que mil aventuras nos acontezcan, todas aquellas con las cuales soñamos y nunca llegamos a experimentar.

¿Cómo aliviar el dolor de lo que no fue vivido? La respuesta es simple como un verso:

¡Eludiéndonos menos y viviendo más!

Cada día que vivo, más me convenzo de que el desperdicio de la vida está en el amor que no damos, en las fuerzas que no usamos, en la prudencia egoísta que nada arriesga y que, esquivándonos del sufrimiento, perdemos también la felicidad.

Desconozco su autor

La fuerza está dentro, no fuera

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Repetiré este tema muchas veces y de diferentes formas, porque es la clave fundamental para tu verdadera libertad. Si comprendes este mensaje y aplicas las técnicas sugeridas, te garantizo que hoy comienzas una nueva vida, muy superior a lo que era antes y mucho mejor de lo que te puedas imaginar.

¿Cuántas personas intentan ser diferentes, estudian, escuchan consejos, leen libros, escuchan conferencias, participan de grupos, etc., sin lograr realmente cambiar? No basta con querer ser diferente. No basta con la voluntad. La mayoría de las personas va sintiendo que fracasa en sus intentos reiterados, bajando por esta razón su autoestima, lo que deteriora más todavía la imagen que tiene de sí misma y la confianza en sus potencialidades.

Lo que sucede esencialmente es que el subconsciente domina a la consciencia, aunque muchos quisieran creer lo contrario. El dominio de nuestra vida está en el fondo de la mente y no en la corteza cerebral, de más reciente formación.

Si tuviéramos que atender conscientemente a todos nuestros procesos vitales, moriríamos a los pocos segundos, pues la mente consciente no es capaz de mantener la atención sobre más de unos siete acontecimientos a la vez. De allí que el control de nuestra vida se deja al subconsciente y es lo que nos ha permitido sobrevivir como especie. Funcionamos gracias a programas establecidos, similares a los que hacen funcionar una computadora.

La manera más efectiva de intervenir en el subconsciente para registrar en él nuevos programas es mediante la repetición de un mensaje, acompañado de una visualización correspondiente. Una creencia se va intensificando con el tiempo y se va convirtiendo en una profecía autorealizada. La persona que se ve como fracasada, tenderá al fracaso. La persona que se ve a sí misma como triunfadora, saldrá adelante, aún en las situaciones más difíciles. Lo que tú piensas constantemente, eso eres. Y tu consciencia no podrá cambiarlo.

S.Valdívia