Descubriendo el amor


Si alguien nos preguntase ¿qué es el amor?, creo que tendríamos que tomarnos un tiempo para poder contestar y en ese tiempo pasarían por nuestra mente, cantidad de personas y hechos a los que intentaríamos usar como referencia, para poder definir esa pequeña palabrita, que tan mal usamos.

Hay quienes dicen que una sola vez en la vida sintieron amor o que una sola persona fue capaz de despertar ese sentimiento en ellos.

Otros sienten que el verdadero amor lo descubrieron a través de los hijos o tal vez, en la parte final de la vida se encontraron con su ser interno y por intermedio de él, con el amor incondicional, que los preparó para esa ruta final que todos andaremos.

Yo creo que uno se encuentra con el amor en muchas oportunidades, en el transcurso de la existencia; lo que ocurre es que siempre tenemos temor de nombrarlo y nos acostumbramos a decir “te quiero”; sentimos que decir “te amo” es mucho compromiso o que puede dar lugar a malas interpretaciones, si se lo decimos a un amigo o a una amiga.

Pero el amor no es un sentimiento; es nuestra esencia; no es cuestión si lo sentimos o no, somos eso, solo que lo mantenemos encerrado y no le permitimos que se manifieste.

Por suerte el amor está latente a flor de piel y cuando menos nos imaginamos surge, en sus diferentes facetas: a través del enamoramiento, los hijos, la amistad, los padres; los diferentes rostros del amor.
El no amar siempre de la misma manera, hace que con cada manifestación de él podamos tener una nueva experiencia que nos enriquezca.
Tanto sean pareja o amigos, no importa si ya no están en nuestras vidas o cómo terminó la relación, lo importante es qué aprendimos mientras ese sentimiento fluía en nosotros; Hay amigos que por circunstancias X de la vida sus caminos se separaron pero el sentimiento no se pierde jamás. Incluso si nos hemos distanciado enojados debemos siempre rescatar lo bonito de la relación y en lugar de sentir rencor, guardar el afecto que hubo.

El amor es lo único que nos hace sentir plenos, vivos, dándonos fuerzas para vencer todos los obstáculos que se nos presenten. Entonces ¿por qué no darnos la posibilidad de sentirlo siempre? En esta etapa que está viviendo la Humanidad debemos hacer algo para poder conectarnos con esa parte tan nuestra que es el AMOR, solamente a través de él podremos vencer los demonios del odio que traen soledad, injusticia, desolación, individualismo, dolor, resentimiento y la autodestrucción.

Autor desconocido

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s