El límite del respeto


Había una vez una planta muy joven que tenía exactamente cuatro hojas, y el jardinero ponía en ella grandes esperanzas.

Un día las cuatro hojas -según la moda- tuvieron una reunión de equipo y una de ellas dijo a las demás: “De hoy en adelante yo quiero prescindir del agua. Les pido que estudien mi plan, respeten mi libertad y me dejen vivir mi vida”.

Las tres hojas, llenas de buenas intenciones, decidieron respetar lo que su compañera les pedía.

Así, gracias a un curioso mecanismo, la planta quedó con un paraguas que libraba del agua a la hoja cuando llovía. Con el paso del tiempo la joven planta empezó a languidecer, pero las tres hojas no hicieron nada porque había que respetar a la cuarta. Al fin la planta se marchitó y murió; las cuatro hojas se secaron y el viento las dispersó. Todavía se están preguntando si el respeto es el principal valor de la vida o si tiene sus límites.

Autor desconocido

2 thoughts on “El límite del respeto

  1. gemasanchezgarcia 05/06/2008 / 20:05

    Supongo que en el concepto del respeto se podría establecer una correlación con el de la libertad, debería acabar donde empieza el área del prójimo o donde a éste puede perjudicarle.

  2. bigsplash 05/06/2008 / 22:43

    A propósito; hay que recordar el poema “EL MATRIMONIO” de Khalil Gibrán; que sustantivamente; tiene que ver mucho con el “El límite del respeto”:

    “Qué nos diréis sobre el Matrimonio, Maestro?
    Y él contestó, diciendo:

    Nacisteis juntos y juntos permaneceréis para siempre.
    Estaréis juntos cuando las alas blancas de la muerte esparzan vuestros días. Sí; estaréis juntos aun en la memoria silenciosa de Dios.

    Pero dejad que haya espacios en vuestra cercanía.
    Amaos el uno al otro, pero no hagáis del amor una atadura. Llenaos mutuamente las copas, pero no bebáis de una sola copa.

    Compartid vuestro pan, pero no comáis del mismo trozo.
    Cantad y bailad y estad alegres, pero que cada uno sea independiente. Las cuerdas del laúd están solas aunque vibren con la misma música.

    Dad vuestro corazón, pero no en prenda. Pues sólo la mano de la vida puede contener los corazones. Y estad juntos, pero no demasiado. Porque los pilares del templo están aparte, y; ni el roble crece bajo la sombra del ciprés ni el ciprés bajo la del roble”.
    ____________________
    Gracias por compartir “El límite del respeto” y felicitaciones por el blog.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s