Establecer prioridades


Saber distribuir nuestro tiempo es uno de los objetivos fundamentales de nuestras vidas. El tiempo de cada persona es algo limitado, mientras que las actividades que nos ofrece la vida no lo son. Podemos hacer tantas cosas…y cada cosa que hacemos o que dejamos de hacer nos abre nuevas posibilidades.

Se ha hablado mucho de lo importante que es establecer unas prioridades dentro de nuestras tareas. Hay unas más importantes que otras y saber elegir es la mejor opción para sacar mayor rendimiento a nuestra actividad.

Hay personas que no saben o no quieren establecer ese tipo de prioridades y entre ellos están los impuntuales.

La impuntualidad es muchas veces fruto de esta falta de orden, pero la mayoría de las veces pone de manifiesto una total desconsideración hacia los demás.

Mila y Jorge habían quedado en pasar un fin de semana junto con una pareja amiga en un hotelito muy coqueto cerca de la costa.

Por fin habían podido dejar a los niños al cuidado de los abuelos y se disponían a disfrutar, después de meses de rutina, nada menos que dos días enteros de libertad. Los iban a aprovechar al máximo.

El primer problema surgió cuando con todas las maletas en el portal sus amigos comenzaron a retrasarse.

Miraron el reloj una y otra vez, impacientes, pero no llegaban. Después de una media de hora de retraso Jorge subió de nuevo para llamarles por teléfono. Todavía no habían salido. Habían tenido un pequeño problema con la lavadora, una fuga sin importancia, pero enseguida estarían allí.

A las diez de la noche llegaban al hotel. La recepcionista les recibió con cara de pocos amigos. Si se iban a retrasar debían haber avisado, les dijo.

En la cena todos rieron con la anécdota del retraso, pero a la mañana siguiente cuando Mila y Jorge ya habían terminado de desayunar, sus amigos todavía no habían bajado.

Se habrán quedado dormidos, pensaron. Así que Jorge subió de nuevo a la habitación para avisarles. Ahora mismo íbamos a bajar-dijeron- mientras se desperezaban. El despertador no ha debido funcionar.

Con total tranquilidad desayunaron mientras los camareros les observaban con mala cara ya que estaban deseando acabar su turno. Mila y Jorge se sentían incómodos ante la situación y además se les estaba haciendo tarde para hacer la excursión que habían planeado.

Para cuando llegaron, el autobús ya se había marchado, de modo que decidieron coger un tren hacia una localidad cercana. Se dirigieron hacia la estación.

Mientras tanto sus amigos no parecían tener ninguna prisa y se entretenían con cualquier cosa. Evidentemente también perdieron el tren así que volvieron al hotel.

Al día siguiente Mila anunció a sus amigos que debían volver urgentemente a la ciudad ya que Jorge se encontraba “mal”.

Nunca más volvieron a quedar con esos amigos para ir de excursión.

Establecer nuestras prioridades puede chocar con las de los demás. Mila y Jorge no tenían las mismas prioridades que sus amigos y eso hizo que su gestión sobre el tiempo no fuera la misma.

La falta de puntualidad hizo el resto…

Autor desconocido

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