Diez métodos para resolver un conflicto

Mantente fresco cuando otros estén furiosos y pierdan la cabeza. Tú tienes el control sobre tus emociones, no lo pierdas. No se trata de no demostrar tu molestia, sino de hacerlo mesuradamente, sin después arrepentirte de una acción cometida en un momento de descontrol.

Recuerda que cada discusión tiene al menos tres puntos de vista: el tuyo, el del otro y los de terceros, los cuales probablemente están más cerca de la objetividad. Siendo más versátil y viendo las cosas desde la perspectiva de los demás, enriquecerás tu propio punto de vista.

Espera a calmarte antes de hablar. Ten en cuenta que la relación es más importante que la discusión. Dále más relevancia a las personas que a las opiniones.

Trata a toda persona con la cual tengas contacto como si fuera un pariente rico, de quien esperas ser incluido en su testamento. Nunca te arrepientas de tratar muy bien a la gente. Es el mejor negocio en todos los sentidos.

Busca el lado positivo y agradable, aún de las situaciones más complicadas y dolorosas. Es una disciplina que te ayudará a pasar más fácilmente los momentos difíciles, y a convertir los problemas en oportunidades.

Establece el hábito de hacer preguntas y sobre todo, de escuchar las respuestas. Pregunta antes de reaccionar. Algunas veces disparamos y después preguntamos. También preguntamos, pero escuchamos para contestar, y no para tratar de entender.

No hagas o digas nada que pueda herir o hacerle daño a otra persona. Aférrate al proverbio que dice que todo lo que uno haga, se devolverá. La gente no recuerda tanto lo que tú dices o haces, sino la intención con la que lo haces.

Sé consciente de la diferencia entre análisis amigable y crítica destructiva. Observa si el propósito de tus palabras es ayudar, desahogarte o hacer daño.

Ten presente que si toleras a los demás, ellos también serán pacientes contigo en los aspectos no muy gratos de tu personalidad.

El verdadero líder sabe reconocer sus errores y aceptar responsabilidad. No olvides que un conflicto bien manejado fortalece la relación, y te ayuda a aprender de las diferencias.

Napoleon Hill

Dicen que el milagro existe

Dicen que el milagro existe solo cuando ves aparecer ante tus ojos, lo que no puedes ver…
Cuando alguien se acerca te toma la mano y te dice te quiero.

Dicen que el milagro existe solo cuando ves que el amor vence al odio. Cuando sientes en tu corazón la alegría de compartir todo aquello que posees. Cuando piensas en los demás antes que en ti mismo.

Dicen que el milagro existe cuando crees en la paz en vez de la destrucción y la soledad.  Cuando te sientas a pensar que no todo se tiene en la vida. Cuando te conmueve la desdicha de otro ser humano y te atreves a darle un abrazo.

Dicen que el milagro existe porque nosotros mismos somos un milagro al existir y poder decir : Vivo, Siento y Amo…

Un amor compacto.

Un amor compacto es un bloque sin fisuras, sin huecos por donde destilar. En él cualquier cuarteadura, cualquier roce, nos parecería un abismo.

Un amor compacto, es de piedra; no se anda desmoronando por cualquier cosa, ni desprendiéndose a pedazos, por truenos ni por tempestades.

Es un amor con más capacidad que lo normal. Con el sacrificio al límite de lo humano, la entrega al límite de la generosidad, y el perdón al límite de la paciencia.

Es el superlativo de los sentimientos.

Un amor compacto es una fortaleza. Tiene tanto hierro en su estructura, tanto cemento en su base, tanto sosten en sus paredes, tanto sol en sus espacios, que resiste sin lesionarse todos los golpes del destino, todas las jugadas de la suerte, y todos los años de la vida.

Se siembra por la raíces, y ellas solas van formando después el tronco, las ramas, y lo frutos.

Un amor compacto, es como la mole de granito donde se estrella todo lo que atenta contra él.

Un amor compacto es un amor sin filtraciones ni deformaciones. Sin ningún interés por delante, y ninguna ventaja por detrás.

Un amor compacto es de una sola pieza, por donde quiera que lo ataques, tiene la misma resistencia.

Un amor compacto es total, entero. Sin cortes, sin mitades, sin migajas.

Un amor compacto, es: “indisoluble”

Autor desconocido

Nunca es tarde

Si en el transcurrir de tu vida, le das un vistazo a tu pasado y ves que no has hecho nada productivo, o que no has cumplido tus metas trazadas, es entonces el momento de retomar o trazarte metas, así tengas tantos años que creas que ya es ilógico e inútil iniciar algo.

Ten la seguridad que si inicias el camino, así no logres la meta que persigues, tendrás la gran satisfacción de haberlo intentado. Mientras hay vida hay motivo para ver alto, tan alto como te sea posible

autor desconocido

Yo quiero…

Yo quiero…

Una huella al camino de mi vida.
Una nota al canto de la naturaleza.
Un alma, a las cosas que me rodean.
Poner un color en mi pupila.
Un regalo en mis manos, 
¡y un beso en mis labios!
Yo quiero…
Poner en el paisaje una pincelada de cielo.
Amanecer cada día como un sol de esperanza.
Funcionar en el mundo con alegría.
Sentirme en la tierra.
Ver la vida valiosa por lo que me pide…
Vibrante por lo que me da…
¡Y divina por lo que promete!

Autor desconocido

Flores para el amor

Siembra tu amor por la entraña, sujétalo por dentro y verás que pasará el tiempo, cambiarán los lugares, se transformará la vida y tu amor no se muda: permanece firme…  Como esas raíces que se arrancan y vuelven a salir.  Como esos tallos que se rompen y vuelven a retoñar.  Como esas flores que se podan ¡y se resisten a morir!

El amor no es para revestir la vida, sino para llenarla por dentro.  No es fuerza de pasión, sino luz de convivencia.  No es para encasquillarnos en él, sino para vivir el placer de entregarlo.  No es juego para pasarla bien: es sangre que nutre la vida.

El amor no es manipular ni aprovechar, ¡sino servir!  No lo bloquea todo con el reproche: abre rendijas para la compresión.  No tiene archivos para el resentimiento: deja libre espacio para el perdón y el olvido.  No acapara, no busca pedestal, no relumbra para los demás.  Enternece el camino, deja pasar, anuda las raíces ¡y arde por dentro!

El amor es una fuerza que pasa sobre nuestra voluntad, un viento que vuela sobre nuestros defectos, una magia que transforma nuestras realidades.

El amor encuentra lo que nadie ha visto, conoce lo que nadie cree y entrega lo que nadie pide.  Es un impulso en desarrollo; palpa, moldea, tienta, siembra ¡y de pronto nos damos cuenta de que “hemos crecido dentro del otro”!

El amor es universal, porque es tronco de todas las raíces, palabra de todos los idiomas, aspiración de todos los hombres ¡y luz de todas las vidas!  El amor es un camino, pero de subidas y bajadas, de rutinas y sorpresas, de tropiezos y compensaciones, de besos y de estrellas, de dolor y de lágrimas.

El amor vale la pena.  Cuando lo dejamos pasar nos respira la vida, nos ensancha el corazón, nos plantamos en él ¡y lo vencemos todo!

Amar no es dar parte de lo que hemos recibido, sino dar todo lo que tenemos.

No es tener las antenas dispuestas a la sensibilidad, sino el corazón dispuesto para el dolor.

No es el estremecimiento pasional, sino el recubrimiento de esas sensaciones con sentimientos profundos.

Amor no es juntar los labios y cerrar los ojos.  Es juntar alma con alma y dar cabida a todos los renunciamientos.

No es lo que nos viene bien en determinado momento de la vida.  Es lo que escogemos para siempre, como centro vital de la existencia.

No es lo que se siente cuando se baila, cuando se toma, cuando se mira el cielo.  Es lo que se siente en una prueba dura, en una lágrima amarga, en un dolor profundo.

Es vibración con ternura.  Son palabras con comprensión.  Es promesa con fe y confianza.

No es solamente ser humanos, sino comprender que se ha infiltrado en nosotros algo sobrenatural y divino.

Autora: Zenaida Bacardí de Argamasilla

Un mundo diferente

maravilla

Un mundo diferente…

Donde podamos sentirnos tal cual somos, con nosotros mismos y con los  demás.

Donde exista el respeto por la vida.

Donde podamos luchar por alcanzar todo aquel que nos haga sentir felices, con honestidad, con sentimiento.

Donde podamos liberarnos de las presiones y así poder realizarnos, como lo que somos, parte de esta naturaleza.

Donde podamos reír, llorar, y permitirnos crecer como individuos.

Donde resulte simple y natural vivir rodeados de amor, justicia, y libertad.

Simplemente…donde podamos Soñar…

Luchemos por alcanzar nuestros ideales. Nadie es perfecto, pero mientras sigamos creciendo como personas, estaremos más cerca de nuestros sueños.

Autor desconocido